Habrá liberación para todos o no habrá liberación para nadie

Los HDP en  conferencia

Reseña

Meliké Yasar, conocida activista de la causa kurda, estaba tratando de traducir al español algo que expresaba la diputada kurda del HDP de Turquía  (Partido Democrático de los Pueblos) Ebru Günay. Raúl Zibechi, que actuaba de coordinador en la conferencia, captó lo esencial de la idea y sugirió esa traducción, lo del título. Era el martes 13 en el Auditorio Vaz Ferreira, Biblioteca Nacional. Junto a Ebru, exponía también el diputado armenio del HDP Garo Paylan.

Habían hecho ya una larga exposición cada uno, pero Raúl les reprochó que no hubiesen hablado de lo que él les puso al principio como deber: dificultades para construir un partido que cubra esa gran variedad política y cultural. De modo que tuvieron que hablar extensamente de nuevo, y ya no hubo lugar para preguntas del público.

Pero Raúl fue injusto. Cierto es que de lo que él panteó como problema, ni palabra en esas primeras intervenciones. Pero las dificultades en realidad ya las habían mostrado en los hechos.

En su primera intervención Ebru saludó en kurdo y habló luego en turco para que Garo entendiese, un discurso un tanto doctrinario sobre el pensamiento de Abdullah Öcalan, líder del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) preso y en aislamiento total en Turquía desde hace 20 años. Ebru, integrante del equipo de abogados de Öcalan que tampoco pueden ver a su defendido, dio cuenta de la huelga de hambre que muchos militantes solidarios realizaron para forzar al gobierno de Turquía a levantar este aislamiento. Y explicó el pensamiento político de Öcalan y sus seguidores en el HDP: confederalismo democrático, autogobierno autónomo desde la base, laico y de convivencia democrática plurinacional sin hegemonía nacionalista, por una sociedad ecológicamente sustentable. Se extendió en el tema de la emancipación femenina y la idea de Öcalan de que las revoluciones previas hasta ahora han fracasado por no incluir la emancipación de la mujer, y que una revolución auténtica debe ser revolución de las mujeres. Explicó que en el HDP expulsan los varones que tengan prácticas de violencia doméstica, y realizan actividades formativas sobre la cultura igualitaria.

Garo, por su parte, habló en armenio y hacia el sector armenio del público, que era numeroso. Les preguntó sobre las ciudades de origen de sus familias de inmigrantes; la mayoría eran de Anatolia. Les pidió que le hablasen a sus hijos de la tierra de sus ancestros. Se había reunido previamente con la iglesia católica armenia que estuvo en la organización del evento. Y se extendió en el tema del genocidio armenio en Turquía del cual se cumplieron 104 años. "Un crimen que sigue impune. Los crímenes impunes se repiten".

Parece que Ebru no tenía mucha idea de la existencia en Uruguay de una numerosa comunidad armenia. Garo se refirió también a que fue Uruguay hace 50 años el primer país en reconocer el genocidio armenio.

Alguien del público explicó (hablando en español) que era de ascendencia griega y su familia también había sido perseguida y expulsada por los turcos al final de la Primera Guerra Mundial. "Te olvidaste de incluirnos".

Injusto o no, el rezongo de Raúl dio resultado. La segunda ronda no fue tanto pasado, pasado y pasado; hubo algo de futuro. Ebru levantó el concepto de emancipación igualitaria de todas las minorías, las mujeres, y todos los discriminados por su opción sexual. Denunció la agresión del gobierno turco contra el Kurdistán sirio con la complicidad de EEUU, Rusia y la UE. Garo a su vez explicó que el genocidio que sufrieron los armenios hace 100 años hoy lo viven en Turquía los kurdos. Ambos coincidieron en la denuncia del fascismo del actual gobierno de Erdogán. La lucha contra el fascismo es un punto de encuentro.

Me quedaron pendientes entonces las preguntas que no pude hacer. Qué alianzas políticas lograron o buscan con el resto de la izquierda turca. Cómo es la democracia interna del HDP con esa diversidad. Cómo ha logrado resistir en solitario el experimento revolucionario de Rojava.

Es cierto, Uruguay reconoció como genocidio el crimen de Turquía contra los armenios, y recibió a los inmigrantes armenios, como de tantos otros lados.

¿Hemos hecho el mismo reconocimiento sobre el genocidio de nuestros pueblos originarios? ¿Y recibimos así de generosamente a los "inmigrantes" africanos? Es cierto, los crímenes impunes se repiten.

En esta conferencia de los HDP no encontré todas las respuestas, no vi un paradigma ni un modelo, ni siquiera un proyecto acabado. Vi algo diferente, disonante a veces con las grandes verdades, vi un experimento con muchas audacias y muchas incógnitas por resolver.

Vi motivos para saludar a los HDP.

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