¿Y Robin Hood era Robin Hood?
> Una opinión personal


El mito es, por lo tanto, un ingrediente indispensable de toda cultura. Como hemos visto, está continuamente regenerándose; todo cambio histórico crea su mitología, la cual no está, sin embargo, sino indirectamente relacionada con el hecho inicial. El mito es un constante derivado de la fe viva que necesita milagros; del estatus sociológico, que precisa precedentes; de la norma moral, que demanda sanción. Bronislaw Malinoski​. Magia, ciencia y religión.

Lo sorprendente de estas historias es que revelan que, en una época en la que se respetaba el Estado de Derecho como la base del buen gobierno, quienes se ponían al margen de la ley se ​habrían convertido en héroes populares. Esto está en completo contraste con las percepciones públicas del proscrito al comienzo del reinado del rey Enrique II, y muestra que el orden existente había llegado a ser considerado como tiránico. La tiranía era el abuso de la ley. ​Si la orden existente se basaba en la voluntad arbitraria de los hombres malvados que podían torcer la ley para sus propios fines, entonces era el papel del forajido buscar reparación y justicia por otros medios. En una edad violenta, estos medios fueron invariablemente violentos​, despiadados y a menudo brutales.​ Mike Ibeji. ​Robin Hood and his Historical Context


​-Pero si es así ¿qué te impide que asesines a alguien?
–El asesinato es inmoral.
–La inmoralidad es subjetiva.
–Lo subjetivo forma parte de lo objetivo.

Woody Allen. La última noche de Boris Grushenko

​El mito es una fuerza social. Pancho Villa fue un forajido​. Luego fue un líder revolucionario. Es un personaje histórico de la Revolución Mexicana, inconclusa y traicionada, y al mismo tiempo es una leyenda popular. Relato, leyenda y mito son cosas diferentes pero no excluyentes. Los forajidos pueden cumplir distintos roles sociales según el momento histórico, y la forma en que se los ve, también. La forma en que se los ve también es un hecho histórico. 


En estos días ha habido en los medios de comunicación un señalamiento sobre la falsedad del "mito del Chueco Maciel", buscando desarmar la leyenda tejida en torno a un personaje de nuestra historia (sí, de nuestra historia). Y, dicho y repetido, "El Chueco no era Robin Hood".

¿Y eso qué quiere decir? Porque en la "realidad-realidad" Robin Hood no era Robin Hood.

El verdadero problema no es si existió alguna vez un tipo desgraciado llamado Sísifo que tenía que llevar una roca a la cima de la colina, caía, y tenía que llevarla de nuevo, volvía a rodar colina abajo, y todo de nuevo. Probablemente algo de eso haya habido, porque esa tragedia representa la de tantos y tantos desgraciados que deben cotidianamente rehacer lo que vuelve a destruirse, una y otra vez. Las dos cosas son ciertas, subir la colina, bajar la colina.

El lucero del alba y el lucero del atardecer son dos referencias contradictorias a un mismo referente, y ambas son ciertas. Venus es visible a simple vista a la salida y a la puesta del Sol. La palabra es ciclo.

Eso no quiere decir que no puede haber cambios, eso del "eterno retorno" es el mito de los mitos; el "progreso" más o menos. Igual que la Tierra, la historia tiene ciclos, y ciclos dentro de ciclos. Hay una fuerza social que construye el mito, hay una fuerza social que lo destruye. Y algo ha pasado en el medio. Lo que verdaderamente importa hoy es: El Chueco no era el Kike. ¿Qué pasó?


La leyenda del ladrón bueno cumplió su parte. Hoy no debe haber ladrones buenos.

El "Estado de Derecho" es un mito. Cumple una función dentro de la construcción de un orden social y un poder, implica conflictos y diferencias. Detrás de ese mito hay una fuerza social que lo hace necesario, las ideas de progreso, democracia, convivencia, libertad dentro del orden, igualdad de oportunidades, asistencia social, contención social. La contención social tiene un brazo armado legítimo, norma moral, sanción. La legitimidad precisa de su propia leyenda ordenadora, y las tensiones entre leyendas también existen.

Aparte de dar su nombre a una colección de libros para niños y adolescentes Robin Hood (leyenda construida sobre la mezcla de varios personajes aproximativos, fuera de la ley, que vivieron un siglo después del presunto Robin) sirvió para otras cosas. Cada construcción de un "estado de derecho" tuvo sus forajidos, a veces excluidos totales, a veces golpearon a la puerta, a veces entraron y crearon su propia corriente de la historia, a veces fueron traicionados y excluidos nuevamente, a veces ingresaron al folclore. También a veces fueron cooptados. Está el personaje, está el relato, y está el meta-relato. Lo que importa es qué es lo objetivo que levanta lo subjetivo.

Hoy la urgencia es construir un relato alternativo al relato alternativo.

El ciclo que va del Chueco al Kike es el ciclo de la exclusión, pero no cualquier ciclo. En su momento histórico, la exclusión tuvo su mecanismo de contención, de amortización. Hubo un "ciclo de Tercer Batllismo". Ayer amanecía, hoy se viene la noche.

Pero las cosas siempre necesitan legitimarse y siempre tienen su mito, norma y sanción.

Robin Hood era el mito del forajido y la guerrilla, un guerrillero de entonces es hoy ministro del Interior. Antes era el mito de la esperanza, hoy es el agotamiento de la esperanza. Y al mismo tiempo hoy es el Kike y el crecimiento de la población carcelaria. Antes era "la rebelión se justifica", hoy es: la represión se justifica. Y el mito es que eso va a funcionar.

Nuestra maldición de Sísifo.

Entradas más populares de este blog