Enigma para contraespías
>Una opinión personal


Enigma para Poznam es un artículo de Vivían Trías (El Sol, julio de 1956, una de las pocas cosas de Trías que pueden leerse gratis y completas en Internet [1])

El título le sigue la corriente a las novelas policiales de "Patrik Quentin" (seudónimo de R.Webb y H.Wheeler) como ser "Enigma para actores", "Enigma para fantoches", etc, hay una también "para tontos" -y puede calzar aquí- que podemos encontrar en la Colección Séptimo Círculo. Pero el tema de Trías son los disturbios obreros ocurridos en ese tiempo en la ciudad polaca de Poznam.

En estos días se ha divulgado información que implicaría a Trías en un supuesto espionaje (tal vez sea cierto) al servicio del gobierno checoslovaco de la época. De acuerdo a esas fuentes, le pagaban 200 dólares mensuales. Es un verdadero enigma cómo hacía para sobrevivir con eso, pero ningún enigma que se sintiese solidario con los obreros de Europa del Este que se rebelaban contra esa explotación a la que los sometía la burocracia miserable que pagaba esos sueldos; obviamente sus hermanos de clase.

Parece ser también que esos patrones eran bastante inútiles, si lo empleaban como "analista de inteligencia". En este trabajo Trías tiene la inteligencia de analizar con doce años de antelación lo que pasaría en Checoslovaquia en 1968, y no sacaron provecho de lo que les decía su empleado.

El tema del Trías espía se los dejo a los especialistas en teorías de la conspiración, que abundan. El presupuesto del espionaje se paga como "contraespionaje", y se parece siempre al reconstraespionaje de Maxwell Smart. Nos interesa en cambio el Trías analista, teórico y político.

Diré antes una cosa, para dejarlo claro. Trías no es santo de mi devoción, al menos no del todo. Tuvo actitudes y planteos realmente nefastos. Como dirigente político, además, fue un desastre, en remiendos oportunistas como la Unión Popular de 1962 que dejó al Partido Socialista fuera del parlamento.

Pese a ello, no se puede ignorar la enorme influencia ideológica de Trías en la maduración de la izquierda uruguaya en aquellos años, en que se cuestiona muy fuertemente al reformismo, aunque fuese con limitaciones que tienen consecuencias profundas, y no solo en Trías. Entre esas limitaciones está no denunciar el populismo y bonapartismo de algunos procesos latinoamericanos y depositar ilusiones en los “militares nacionalistas”. Entre las graves actitudes oportunistas de Trías están ensalzar el golpe “peruanista” de Velazco Alvarado (1968) y su falsa teoría de la naturaleza policlasista nacional de las FFAA ayudando a la terrible confusión política de una parte de la izquierda cuando los militares emiten los “Comunicados 4 y 7” en febrero de 1973 preparando el golpe de estado.

Pero en este caso no nos interesa lo peor de Trías sino rescatar lo mejor, o al menos parte de ello. Porque ¡Checoslovaquia, precisamente! Como dijimos, Trías hablaba de Polonia, pero pude aplicarse a lo que luego sucedería en Checoslovaquia.

" ...la ciudad polaca de Poznan fue escenario de una rebelión obrera. Al grito de Pan y Libertad ... se lanzaron a la revuelta los obreros industriales y fueron masacrados en las calles por el gobierno polaco... Una revuelta proletaria sangrientamente sofocada es algo archiconocido en el mundo capitalista. Pero ocurre que Polonia, según los folletos y la propaganda de sus servicios diplomáticos, no es un país capitalista. Es un jalón de la revolución mundial... ¿No es esto un verdadero enigma? ¿Un incitante tema para una trama policíaca?"

Así hablaba este espía al servicio de los regímenes de Europa del Este. Y hablando de enigmas...

Comencemos por ver como resuelve Trías el enigma que plantea.

Aunque toma el modelo soviético como socialismo, es con serios reparos. Ve las dificultades en varios países socialistas de Europa del Este que provocan malestar, disturbios, rebeliones: “una política económica que pone el peso de las energías de la nación en el desarrollo de la industria pesada. Ello ha desquiciado a la economía... traído el subconsumo y la miseria para sus masas populares”. La raíz es “un imperialismo sui generis... un imperio soviético“, definido como “explotación que una nación fuerte y rica hace en su propio beneficio de un pueblo débil”.

Y entonces debe ir más atrás, al proceso de la URSS.

“Acosada y cercada la URSS llevó a cabo la capitalización imprescindible para industrializarse sobre la base del ahorro y subconsumo de su pueblo. Ello exigía la dictadura y el aislamiento...Vino entonces la deformación del socialismo...” y como consecuencia “la deformación de la ideología... la tergiversación del marxismo... Tres hechos jalonan esta deformación doctrinaria: a) El absurdo 'socialismo para un solo país'; b) los partidos comunistas como agentes de los intereses soviéticos... c) la monstruosa falacia de que la revolución proletaria mundial será consecuencia del triunfo militar y dominio universal de la Unión Soviética... [y con ello] convivir en paz con el mundo capitalista... abandonar la intransigencia...".

La deformación burocrática de la URSS es consecuencia inevitable del contexto histórico. Trías forma parte de quienes ven que la propiedad estatal de los medios de producción define el socialismo, aunque también dice que la URSS “se asemeja más al capitalismo de Estado que al socialismo marxista”.

Trías basa su interpretación histórica en la ley del desarrollo desigual y combinado, y reclama un camino particular independiente de cada pueblo hacia el socialismo. Así lo plantea en su obra “Por un socialismo nacional”, 1962.

“Dicha ley determina: 1) El desarrollo desigual dentro de los países capitalistas industrializados. 2) La expansión imperialista de aquellos. 3) La división del mundo entre naciones opresoras y naciones oprimidas y la verdadera significación del subdesarrollo y del colonialismo. 4) Las contradicciones interimperialistas y, entre ellas, las propias guerras de redivisión. 5) El desarrollo desigual de la revolución proletaria. 6) La especificidad de la construcción socialista en cada país.

No retrocede tampoco ante los problemas teóricos que esto plantea frente a la palabra misma de Marx.

“...'de te fabula narratur [¡a ti se refiere la historia!]... el país industrialmente más desarrollado no hace sino mostrar al menos desarrollado la imagen de su propio futuro' Al formular este vaticinio, que los hechos no confirmaron, Marx tiene en cuenta lo que el desarrollo histórico tiene de igual, pero no lo que tiene de desigual... Lo mismo ocurre con su previsión de que la revolución socialista triunfará primeramente en las naciones más industrializadas...”

Lo sorprendente es que Trías apunta a encontrar allí la base de las contradicciones del “campo socialista” y que las denuncie. Escribe en 1956, tiene ante sus ojos hecha realidad esa coyuntura que antes, para otros, como Trotsky, había sido una hipótesis, tal vez retórica, de resolución regresiva de esas contradicciones sociales que emergieron de las condiciones abrumadoramente difíciles de la gran revolución rusa de 1917. Pero en ese momento, ese proceso regresivo ya no se podía ignorar.

Esas son las limitaciones de Trías. Pero lo que nos interesa aquí es lo que pudo ver a pesar de todas esas limitaciones. Para la época en que escribe es sorprendente como puede ver -A PESAR de sus falsas esperanzas en ese “socialismo” (que aún no se había derrumbado) al que esperaba corregir por una “vía nacional”- las verdaderas contradicciones de clase que expresaba, y la base material en que se apoyaban.

Por supuesto, esas contradicciones eran agudamente denunciadas desde el otro lado de la calle, los que buscaban tirar al niño junto con el agua del baño, renunciar a cualquier camino revolucionario socialista y seguir sosteniendo el sistema capitalista. Por eso la actitud de Trías, buscar ese camino A PESAR de lo frustrante de la realidad de los procesos revolucionarios degenerados, era todo un desafío intelectual.

Tuviese las limitaciones que tuviese, Trías no fue un sirviente intelectual de esa deformación. No se dedicó a mistificarla ni justificarla, sino a criticarla y tratar de alumbrar a los trabajadores en su lucha contra ella sin por ello abandonar la lucha contra el capitalismo.

Como es sabido, y como lo dicen expresamente estos “contraespías” de hoy, el Partido Socialista al que Trías pertenecía denunció la invasión soviética a Checoslovaquia. Dicen que eso a Trías le provocó un “conflicto íntimo”. ¿Y tienen algún elemento para probar semejante afirmación? ¿Y por qué no lo han dado?

¿Le pagaban a Trías un sueldo miserable para que actuase como sirviente intelectual de los burócratas explotadores, y los estafó? Porque servirles, no les sirvió. Como dijimos, las teorías de la conspiración no nos interesan. No nos interesa tirar al niño con el agua del baño.

Tampoco nos interesa lo que cobran hoy estos periodistas e investigadores que trabajan en las teorías de la conspiración, en este caso, no para el “oro de Praga”, sino para el de Monevideo, no más. Y sin ningún “conflicto íntimo”.

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(1) 
https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/11/enigma-para-poznan-trias-en-estos-dias.html o también  http://sites.google.com/site/elsocialismoesposible/Home/EnigmaparaPoznan.doc?attredirects=0










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