Enigma para espías: el caso del espía que no espiaba
>Una opinión personal


Cuatro novelistas británicos usando el seudónimo Patrick Quentin publicaron desde 1936 en adelante una saga de novelas policiales. "Enigma para actores" fue seguido de "...para Fantoches" y después para tontos, jugadores, marionetas, amigos, peregrinos, demonios, para los deseos, e incluso "Enigma para locos", que pueden encontrarse en la "Colección del Séptimo Círculo" que crearon Borges y Bioy Casares.

En esa onda Vivian Trías tituló en 1956 "Enigma para Poznam" un ensayo, notable para su tiempo y vigente hasta hoy, sobre la "rebelión obrera", multitudinarios disturbios obreros de protesta en la ciudad de Poznam, Polonia, que estaba dentro del "campo socialista". Escrito inmediatamente de ocurridos los hechos, se lo puede acceder gratuitamente en Internet: Enigma para Poznam, Vivian Trías

Los editores de esa página le ponen esta introducción:

"Tres décadas antes del derrumbe del socialismo real, Vivian Trías realizaba desde las páginas del Sol, un enfoque periodístico, con fuerte basamento teórico conceptual. Hoy tiene la virtud de testimoniar sobre como los socialistas uruguayos se paraban frente al socialismo burocrático."

Y así presentaba Trías su "enigma":

"¿Los obreros se insubordinan violentamente contra su propio gobierno, la expresión de su clase? ¿El gobierno de los obreros, que trabaja en bien del pueblo, reprime con tanques y sin piedad el clamor de pan y libertad con que las masas se mueven en las calles?".


La explicación que propone Trías a ese problema puede discutirse, como todo. Pero es de enorme relevancia, y hace honor a su agudeza analítica. Ya tratamos ese tema en otra nota incluyendo un resumen de su planteo, y no lo vamos a repetir aquí. Ver:
Agente doble Vivian Trías: Lo tenemos por otro cargo

En estos últimos meses ha habido gran revuelo sobre Trías, aparecieron documentos que lo vinculan al servicio de inteligencia chevoslovaco en los 60 y 70. 

Un ex-integrante del Partido Socialista (yo también lo soy, como tantos y tantos en nuestra izquierda), Fernando López D'Alesandro, ha publicado varias notas en diversos medios de prensa hablando de Trías como espía. 

Especialmente ha señalado un análisis de Trías sobre el golpe militar en Argentina el 25 de marzo de 1976, del cual se acaba de cumplir un nuevo aniversario con amplias manifestaciones de repudio en ese país. Un golpe dentro del proceso (que venía de mucho antes y abarcaba a casi todos los países de la región) de instauración de sangrientas y reaccionarias dictaduras militares.

La nefasta posición de Trías sobre algunos procesos militares en nuestro continente es algo bien conocido y muy discutido. Julio Louis (otro ex-integrante del Partido Socialista pero de mucho más destacada trayectoria) se extiende en ello en una reciente nota, y da cuenta de ello incluso en relación al golpe previo de Onganía, diez años antes. 

La crítica liberal a Trías: tirar el niño con el agua del baño.- Julio Louis

Hace bastante ya, en "La falacia de la liberación nacional como transición al socialismo", mayo de 2001, revista Alfaguara, me referí a esas posiciones políticas:

"Apoyada en estas concepciones, el intento de izquierda revolucionaria de aquellos años cuestiona la política de alianzas y el programa del reformismo. Pero sus limitaciones tienen consecuencias profundas, y no solo en Trías: coquetear con el populismo y bonapartismo de algunos procesos latinoamericanos, depositar ilusiones en los “militares nacionalistas”, amor fácil por cualquier “progresismo” superficial. Dentro de las graves actitudes oportunistas de Trías podemos señalar entre otras: su actitud conciliadora con el golpe de Onganía en su supuesto de que expresaba a un sector de la burguesía argentina que buscaba oponerse al proyecto subimperialista brasileño; su ensalzamiento al golpe “perunista” de Velazco Alvarado (1968) que realiza por vía autoritaria y con mucho aspaviento algunas reformas superficiales y de corta duración; sus falsas teorías sobre la pretendida naturaleza policlasista y nacional de las FFAA que ayudan a la confusión política cuando los “Comunicados 4 y 7” de febrero de 1973 que preparan el golpe de estado. Además, como ya dijimos, el fracaso de la Unión Popular de 1962 no es un mero problema instrumental. Es la realización concreta del planteo de Trías, y muestra sus debilidades".

De modo que no puedo considerarme muy "triísta". 

Esto no impide en absoluto reconocer los méritos de Trías en la construcción de las ideas del marxismo revolucionario en Uruguay, que son fundamentaes. Eso hicimos en esa nota, prestándole mucha más atención a eso que a sus errores, como corresponde. 

Por supuesto, desde una posición política totalmente opuesta al desarrollo de ideas revolucionarias de cualquier tipo, no hay ese reconocimiento.

Esa es la postura de LDA, que dice: "Trías admite a texto expreso que instaló las opciones marxistas-leninistas como nuevas orientaciones en el Partido Socialista, haciendo mérito ante sus jefes".

Tres cosas. 

a) Es falso que alguna vez el PS se haya definido como "marxista-leninista".
b) Es un reduccionismo extremo decir que la influencia de distintas corrientes ideológicas de inspiración leninista (que es otra cosa), desarrollada en el PS en los años 50, 60, 70, fuesen ¡obra de Trías!!!!, así él se mandase la parte de eso ante alguno. 
c) Las ideas no se "instalan", lo que se quiere en cambio instalar aquí es el delito de opinión, implícito en esa forma de hablar: "Trías admite a texto expreso..."

De mandarse la parte ante los jefes está hecho el espionaje, y ya que parece que acá un grupo de autores está tratando de armar una novela de espías, recomiendo "Nuestro hombre en la Habana", "El sastre de Panamá", y otras.

Ahora a ese grupo se suma Esteban Valenti

"...montando redes con gente que ni siquiera sabía que estaba trabajando para el STB [inteligencia checa]; realizando análisis sobre la realidad nacional o regional para ese servicio... y por último difundiendo ideas y materiales que le proporcionaba el STB o que generaba el propio Trías".

De nuevo: generar y difundir ideas no es delito, tomarlas de otros tampoco, realizar análisis de la realidad tampoco. Esteban hizo todo eso. Recibir una paga y mantenerlo oculto puede ser o no, a veces y según los casos, una conducta inmoral. Bajo una dictadura... 

Y se suma Esteban, justo él, a esta campaña sobre la penetración de "regímenes comunistas en nuestra patria", justo él... 

Justo él ¡tantas veces acusado injustamente de estar pago por el oro de Moscú! Él debería saber lo feo que es ser así calumniado.

Pero todo eso que se menciona nos hace preguntarnos sobre LO QUE NO SE MENCIONA.

UN ESPIA es un agente encubierto que investiga e informa en forma oculta sobre lo oculto, informa ocultamente a una parte lo que otra parte quiere mantener oculto. Esa es la definición del espía y su importancia, para eso existe.

No conozco todo ese material producido por Trías, informado a la inteligencia checa, que ahora está siendo investigado. Se han mencionado algunas cosas, y como no conozco todo eso, solamente puedo decir que me llama la atención una ausencia en lo que se ha dado a conocer. De modo que quiero hacer dos preguntas.

  • ¿Hay algún informe de Trías referido a la formación, dentro del Partido Socialista de esos años, de UN NÚCLEO DE PREPARACIÓN DE UNA FUTURA GUERRILLA?
  • ¿Y hay algún evento en esos años, en el país y especialmente en el Partido Socialista, que fuese MÁS RELEVANTE QUE ESE para la función de un ESPÍA?
Vamos a ubicarnos. En los primeros 60, mientras Trías era espía de los checos, infiltrado en PS y trabajando para ellos, allí, en el PS, se estaba gestando un proyecto de organización guerrillera. Sus primeros promotores fueron dirigentes que se codeaban con Trías todos los días. Sendic era su primer suplente respectivo en aquella malograda lista de 1962. Las ideas de aquella guerrilla que terminó llamándose "Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros", estaban directamente inspiradas en Trías, hasta el nombre.

Cuando comenzaron a realizarse las primeras acciones firmadas solamente "Tupamaros" el público no sabía quienes eran. En el PS, por supuesto que se sabía.

¿Podría ser importante para la inteligencia checoslovaca estar al tanto de esa situación? ¿Conocer que en Uruguay se estaba gestando en secreto UNA GUERRILLA? En realidad la pregunta que me hago es ¿podría haber algo MÁS importante?

Para el espía, lo lógico era no sólo informar. Debería esmerarse, informar con lujo de detalles. Más aun, debería acercarse al grupo guerrillero para conocer las cosas directamente, y podía perfectamente hacerlo dado quien era y sería muy bien recibido. Debería haber informado de los avances de ese grupo, paso a paso a lo largo de todo el proceso de incubación. Y esos informes debieron ser voluminosos, y estar remarcados. Y si se mando la parte de esa tontería del "marxismo-leninismo" que no le correspondía, con mucha más razón se hubiese mandado la parte (para hacer mérito ante sus superiores, diría LDA) de que él era el "autor intelectual" de esa guerrilla (que en cierta forma lo era).

Pero Trías hizo todo lo contrario, se mantuvo alejado de la experiencia guerrillera. Y si hubo algún informe de eso a los checos, llama la atención que estos investigadores no hayan mencionado nada al respecto. ¿Está tan escondido que no lo encontraron? ¿Lo encontraron y no les pareció importante? ¿O simplemente no existe porque Trías no informó nada eso?

Se me ocurren dos explicaciones. Una es la más sensata, la más racional. La otra es difícil de creer, pero debo reconocer que me gustaría que fuese cierta. Por supuesto, todo esto se me cae si ahora estos investigadores presentan una hoja de Trías a los checos sobre la formación secreta de un núcleo guerrillero en el Partido Socialista, y tendré que callarme la boca.

Deberían esforzarse. Una primera condición de la novela de espías es presentar una trama creíble. Con eso y poco de aderezo podríamos pegarle un tubazo a Polanski.

La explicación que creo que es cierta:

Trías no era en realidad ningún espía. Cuando decide mantenerse alejado de la experiencia guerrillera que nacía al lado de él, la militancia lo atribuyó a que carecía de una cierta condición personal. Creo que esa misma condición es necesaria para ser un espía. Agente de un gobierno comunista trabajando encubierto bajo una dictadura fascista...

¿Quién era Trías, en realidad? Un intelectual, un investigador, un analista, un pensador. Una persona muy capaz en ese terreno. Cometía errores y se dejaba llevar por sus impresiones y falsas esperanzas. Como todo el mundo.

Colaboraba -en eso que hacía, análisis y producción de ideas- con cualquiera que quisiese escucharlo. Y si por eso alguien le ofrecía alguna ayuda, ¿por qué no?

Conocía perfectamente lo que pasaba, pero no informó nada porque él no era un espía.

La explicación que no creo que fuese cierta, pero me gustaría que lo fuese:

Trías era un espía de la inteligencia checoslovaca. Para eso estaba. Todo su trabajo intelectual era una pantalla, se hacía pasar por historiador y era un espía. Se hacía pasar por activista político, pero en realidad cumplía órdenes. Siguiendo órdenes checoslovacas promovió la Unión Popular separada del FIDEL, que fue formado siguiendo órdenes soviéticas. Los checoslovacos saboteaban a los soviéticos hasta en el Río de la Plata, eso explica la invasión de 1968.

Al formarse un núcleo guerrillero en el Partido Socialista, Trías sabía que su primer deber consistía en informar a los checoslovacos. Pero ¿y si los checoslovacos estaban infiltrados por los soviéticos, los soviéticos por los ingleses, los ingleses por los yanquis, y los yanquis informaban a los milicos uruguayos?

- ¡Que se vayan a la mierda estos checos! -dijo Trías- ¡Yo ni en pedo vendo a mis compañeros! Que les informe Magoya.

No creo que eso pasase, me gustaría que hubiese pasado, y creo que a Polanski también. 

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