Habla Marxito (1)

Este trabajo es una invitación a todos aquellos testigos y protagonistas presenciales a comprender e interpretar la experiencia vivida para que las generaciones futuras tengan en cuenta los aciertos y los errores cometidos en el pasado, puesto que ellos también asumirán sus decisiones”.

En ¡Ay de los vencidos!”, Manuel Marx Menéndez “Marxito”, en el capitulo final de la “Primera parte” y en toda la “Segunda parte”, hay un cambio respecto de lo anterior, en que el autor dejaba hablar más bien a los hechos. Ahora habla él con su propia voz y en primer plano.
También en todo ese último tramo hay relato, en el capítulo final de la primera parte que comienza con “La salida” sigue siendo el relato de su experiencia individual, en la segunda parte interpretativa del proceso es un relato histórico documentado. Y en todo este tramo hay interpretación. Tanto ésta como la voz del autor en el libro van apareciendo así, gradualmente, porque así fue formando él esa visión de los hechos.
En desde “La salida” en adelante hasta “Pepe en casa por última vez” es el relato de la historia del MLN en la legalidad post-dictadura, incluyendo la presencia en Diputados hasta que Marxito da el portazo, poco antes de las elecciones de 1999, las últimas que pierde el Frente Amplio. Pero eso ya fue suficiente para él.
Luego hace un resumen interpretativo de la historia del MLN, que se monta sobre aquel relato de la experiencia personal. En realidad el relato del último capítulo de la primera parte es cronológicamente posterior a casi toda la segunda parte, otra razón para tratar esto en conjunto.
Para no alargar la nota y porque hay tiempo, voy a dar acá una visión general de esta parte del libro, y entrar luego, en otra nota futura, en algunos aspectos particulares.
Comenzaré diciendo que en la primera nota de comentario que le dediqué el 20 de diciembre, me atreví a suponer:
Este libro pasará desapercibido. Quiere ver el bosque y ni se preocupa por lo que importa en estos días, el árbol tal o el árbol cual, el jefe tal, el traidor cual, el plan tal, la caída cual, la entrega tal. Es en eso que está fuera de tono."
Por ahora viene siendo así. He visto señalamiento de “errores” en el libro, todos referidos a la valoración de personajes, y ni una palabra sobre la tesis central del libro.
Tomo el siguiente pasaje de “Valoración del Operativo Pando”, una parte muy interesante del libro que debería ser considerada por esa valoración, no tanto (me parece) por los personajes. Y no olvidemos que Marxito es uno de esos personajes y de lo que menos habla es de su presencia allí, y no porque quiera ocultar errores.
Se construyó una Organización con civiles o ciudadanos armados, aprendiendo y experimentando con muchos errores. Buscando caminos nuevos, muy desprendidos de la teoría de la guerra Igualmente, con mucho fervor creíamos que estábamos edificando la revolución. La respuesta del MLN al teoricismo verbalista de la izquierda uruguaya fue correcta aunque no coadyuvó al desarrollo de una teoría de la revolución. No nos dimos cuenta que hubo un error inicial, desde el nacimiento: subordinar todas las formas de la lucha a la lucha armada. Nunca salimos de la etapa preparatoria para la lucha armada. Con la toma de Pando creció el proceso de acumulación en lo propagandístico pese a los tres compañeros muertos y veinte compañeros presos. En la práctica, fue la astucia la que se impuso, y a la hora de medir fuerzas con la represión a campo abierto la capacidad operativa no fue tal… La lucha armada ya no se detendrá, las demás formas de lucha, incorrectamente, fueron subordinadas a ella. El proceso de acumulación no fue un proceso político que transitara por el pueblo en el desarrollo de la lucha armada, sino por el aparato armado del MLNT. Así planteada la concepción de la lucha la acumulación revolucionaria del Uruguay pasó por el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros), no por el pueblo”.
Hay otros pasajes en que se plantea la misma idea, destaco este por su claridad, por apoyarse en los hechos concretos y vividos, por la ponderación y el equilibrio en tratar lo positivo y lo negativo, y por ir al fondo de las cosas. Debo hacer un señalamiento sobre la frase final, antes de seguir.
Sin duda lo que allí señala, la acumulación pensada hacia adentro, fue un problema del MLNT. Pero no fue un problema exclusivo del MLNT. “Nosotros también” podría ser dicho desde -me atrevo a decir- TODAS las organizaciones de intención revolucionaria de esa época. Algunas fueron un poco mejores, otras un poco peores. La mía, de las peores.
Otro elemento de explicación de la derrota fue confundir pueblo con cantidad de ingresos. Crecimiento y perdurar… tuvimos un nivel de ingreso importante de militantes. Así en el MLNT se presentó una nueva contradicción y en su resolución nos fue la vida. Ante el reclutamiento a gran escala del año 1971 se presentaron dos caminos: 1) La respuesta aparatista, ubicar a todos los compañeros nuevos en la estructura armada. 2) Crear estructuras de masas clandestinas que permitiesen la resistencia de masas (salto de calidad). Los tupamaros no discernimos la contradicción correctamente, optando por ingresar grandes cantidades de militantes al aparato. En el terreno de las ‘masas’ no creamos organizaciones representativas y combativas, y quedamos en el enunciado.”
La organización a la que pertenecía intentó el “2”, crear estructuras de masas clandestinas que permitiesen la resistencia de masas, no lo pudimos hacer, los errores que cometimos son otro tema, pero quiero decir que hicimos todo lo contrario al MLNT, en vez del crecimiento del aparato lo redujimos depurándolo, buscando la “calidad”, hasta que quedó hecho una miniatura inútil. No hay una manera única de hacer las cosas mal y autodestruirse.

Ese punto ha sido desarrollado también, y en base a un análisis marxista del problema de fondo (el mismo que señala Marxito) por el material “El Foco” de Raúl Cariboni, del año 1972. Me extraña que siga siendo totalmente ignorado, siendo un material de enorme valor, contemporáneo a los hechos y desde adentro mismo de la lucha armada. Está en PDF y puedo enviárselo a cualquiera que me lo pida, moyano.fer@gmail.com, también pueden buscarlo en Internet.
Cariboni hace un análisis más ambicioso que Marxito, compara la guerrilla del MLNT con los casos de Argelia e Irlanda y las clases sociales que estaban atrás de estos movimientos anti-colonialistas; en base a ello hace una serie de consideraciones sobre las raíces de la concepción de lucha armada del MLNT y por qué no se adecua a la lucha por una revolución socialista, que exige un trabajo político y organizativo entre las masas cualitativamente diferente.
Pero este relato de Marxito es único, por la franqueza, la cantidad de datos que aporta, la claridad. Los pasajes que cité son solamente algunos. Tiene una ventaja evidente sobre Cariboni: vio el problema desde adentro, lo vio desarrollarse y crecer.
Espero equivocarme en la suposición que hice. Realmente espero que aparezcan opiniones sobre el tema de fondo


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