En Lugansk no está todo en calma 

>Alexander Rybin (*)

Usted, por supuesto, vio en imágenes las noticias de Zimbabwe, donde el otro día el ejército local derrocó al dictador Mugabe. Y ahora puede tomar un autobús en Moscú y, en menos de un día, venir a un Zimbabwe donde hablan ruso: Lugansk se convirtió en una especie de Zimbabwe. Carpenter [Igor Caropender, jefe de gobierno de la República de Lugansk] está en el poder un poco más de tres años, pero parece que fuesen como 40, como Mugabe.

Todo ardor revolucionario que prevaleció en Lugansk en la primavera y el verano de 2014 se agota, pelado, picado. Lo que está sucediendo en el centro de la ciudad estos días es la guerra de pandillas. La Novorusia popular [nombre del proyecto intentado de república autónoma de Ucrania del Este] ha sido aplastada, su lugar fue ocupado por los bandidos semifeudales de Repúblicas de Lugansk y Donestk.

No me hago ilusiones de que alguien pueda derrocar a Plotnitsky ]actual primer ministro de Lugansk]. Esto no sucederá, porque el Kremlin no lo necesita. La firma de Plotnitsky está en los Acuerdos de Minsk. El cumplimiento de los Acuerdos de Minsk es la posición de principio del Kremlin sobre la situación en las LNR y DNR [Repúblicas de
Lugansk y Donestk].

La oportunidad de derrocar a Plotnitsky y evitar la transición de la República Popular de Novorusia (que se esperaba, y por la cual los voluntarios locales y extranjeros lucharon y murieron en 2014) al bandidaje de o LNR, se dio en enero de 2015. Fuee cuando fue  asesinado el comandante de campo de Lugansk, Alexander Bednov. Aparentemente fue asesinado por los servicios especiales rusos, pero las estructuras de poder, que están subordinadas a Plotnitsky, asumieron el mando. Entonces más populares comandantes de campo, todavía vivos en ese momento, que expresaban las mayores aspiraciones de los habitantes rebeldes de Donetsk y Lugansk, Alexey Mozgovoy y Pavel Dremov, debieron  
mostrar su firmeza: era necesario llegar a Lugansk y desplazar a Plotnitsky, y someterlo a juicio. No lo hicieron. Aśi, más tarde, ellos mismos fueron asesinados, en la línea del frente..

Si ahora las peleas entre gánsteres en Lugansk o Donetsk amenazasen repentinamente los acuerdos de Minsk, entonces el Kremlin necesariamente intervendrá, el ejército ruso procederá a desarmar este montaje. para continuar reinando sobre la aburrida realidad postsoviética
.

(*) Etnógrafo, viajero, periodista, trabajó en varias publicaciones en Rusia y en Tayikistán

Fuente: Rabkor.ru http://rabkor.ru/columns/analysis/2017/11/22/v-luganske-vse-ne-spokoino/

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